Retratar el mundo perdido de Gustave H., protagonista del Grand Budapest Hotel, resultaba un desafío importante teniendo en cuenta los parámetros estéticos del cineasta Wes Anderson.
Con esta tarea los diseñadores de producción, Adam Stockhausen y Anna Pinnock, se sumergieron en una búsqueda que incluyó diversos archivos y películas referenciales para componer visualmente el espacio donde se emplazaría el hotel.
Iniciando el proceso de investigación, los diseñadores dieron con el Library of Congress Photochrom Prints Collection, archivo disponible en línea con más de 6.000 imágenes de Europa y Medio Oriente, además de 500 fotografías pertenecientes a Estados Unidos. Todas ellas fueron realizadas entre 1890 y 1910. Pero, ¿qué son los fotocromos?
Los fotocromos son pruebas de color obtenidas al transferir un negativo fotográfico en blanco y negro a varias piedras litográficas: una para cada color final deseado. La técnica fue inventada en 1889 por el suizo Hans Jakob Schmidt, litógrafo jefe de la imprenta Orell Füssli de Zúrich.
Estas imágenes principalmente eran comercializadas a través de postales, que tuvieron una gran demanda puesto que constituían el primer avance tecnológico que permitía la reproducción en serie de imágenes coloreadas.
El trabajo realizado por Stochausen y Pinnock en el archivo, los llevó a un viaje por Europa donde majestuosos castillos se distinguían entre la vegetación y la escarpada geografía. Ese sería el paisaje y la ubicación que tendría el Grand Budapest Hotel en la ficticia República de Zubrowka: tendría la belleza de un fotocromo.
Siguiendo su intuición, continuaron su búsqueda por Europa del Este y Central, buscando posibles locaciones para la cinta, sin embargo, no se encontraron más que con ruinas que no les serían útiles para llevar a cabo el rodaje. Continuaron buscando otras alternativas, hasta que dieron con una antigua tienda por departamentos con rasgos art nouveau en la ciudad de Görlitz en Alemania que contenía todos los elementos necesarios para convertir sus interiores en el fabuloso hotel que vemos en la película. Por otro lado, los exteriores se trabajaron de dos maneras: en tomas generales a la fachada del edificio se utilizó una maqueta de gran formato; y, en tomas específicas donde se involucra la participación de actores, se trabajó con una fachada desmontable, que permitía recrear fracciones específicas conforme  a las tomas necesarias.

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